
Tampoco hace tanto tiempo pero a mi me parece una eternidad, no puedo compararme con la gente que si que lleva años fuera, toda una vida, pero esa vida es la que también empieza a pasarse para mi fuera de “El Torno”. Es diferente cuando estas ahí, cuando ves cada día a la gente, cuando paseas cada día por las calles, cuando ves el día a día ahí, pero eso es lo que realmente me reconfortaría, pero sin embargo, aquí estoy en Barcelona, que no quiere decir que este mal porque de lo contrario tampoco estaría aquí, pero las circunstancias de la vida son así; ya llevo casi 7 años fuera de mi casa, de mi familia, de mi pueblo, de mi gente, de mi cultura, y todavía no me he acostumbrado a estar sin todo aquello, necesito cada día poco de mi Torno…..
Sábado, 22 de octubre, Sevilla, y ahí estaba yo.. con mi maletita, las dos solas y con rumbo a Barcelona, una ciudad nueva para mi, una sensación que no sabría explicar, que no podría explicar, porque atrás dejaba muchas cosas, muchas y largas historias, muchos recuerdos, y sobre todo mucha gente, que seria incapaz de sobrevivir sin ellos.
Aun no había puesto un pie en aquel avión y ya me estaba arrepintiendo, había algo dentro de mí que no quería marchar, que no quería dejar mi casa porque sabia que no era para un fin de semana ni para un año…sino que aun sigo fuera de ella…
Los comienzos no fueron nada fáciles, al contrario diría yo, pero eso me ha hecho más fuerte y sobre todo más segura de mi misma y más Tornera que nunca, porque eso se lleva en la sangre, no se puede explicar.
Cada día que he pasado fuera de El Torno y que aun paso me doy cuenta de lo orgullosa que estoy de haber nacido en este pueblo, de haber crecido en el ambiente en el que lo hice y de poder explicar aquí a la gente como se vive ahí…poder explicar que jugábamos a la botella en la carretera y que nos apartábamos cuando venia un coche, que jugábamos al escondite en casa de mi vecina (como si fueran mis hermanas y además ellas lo saben..), que nos sentábamos cada verano en el “banquito” que hay frente a mi casa comiendo pipas que comprábamos en lo de Enrique y sacábamos las sillas de la playa para estar mas cómodas y ahí se nos pasaba la noche hablando y contando historias..TODO UN LUJAZO…… INOLVIDABLE….y así podría contar mil historias mas…
Aquí la vida es diferente, la vida es dura en todos los lugares del mundo, pero hay que aprender a vivir, hay que aprender a ser feliz con lo menos posible, la vida te va enseñando cosas y cada etapa de la misma requiere más y más obligaciones que cuando se es niño ni tan siquiera se sabe que existen y no podemos llegar a imaginar cuantas son.
Ojala y hubiera encontrado un trabajo como en el que estoy cuando termine la carrera y no me hubiera ido de mi tierra pero eso es lo que digo de las obligaciones y demás..que hay que luchar y yo lucho por tener un buen presente y lo estoy consiguiendo pero fuera de ahí….aunque cada vez que puedo bajo y estoy con mi familia y mis amigos y paseo por las calles del Torno como si nunca me hubiera marchado.
Y lo mejor de todo es eso, me siento como si no me hubiera ido nunca y eso me hace feliz……..
Muchísimas gracias al autor de este blog que hace que cada día sea mas ameno desde fuera y que la gente de aquí sabe lo bien que se vive en El Torno porque de eso nos encargamos los que vivimos fuera de el y si que también formamos parte del pueblo aunque estemos lejos y aunque algunos no lo vean así. Esther.
ESTHER GRACIAS A TI POR SER TAN BUENA TORNERA Y CONTARNOS COMO ESTAS. SEGUIREMOS INFORMANDO